Era un día soleado, calientito, el cielo se veía más azul que de
costumbre y Martín jugaba en el jardín de su casa que era su lugar favorito,
este tenía muchos árboles, flores y un
laguito que movía sus aguas por una fuente de gran tamaño, que representaba a
los dioses de la mitología indígena de Colombia, en el centro estaba la diosa
del agua llamada Sia, quien tenía una
larga cabellera lisa y por donde caían hilos delgados de agua, la diosa tenía
en sus manos las imágenes de otros dos
dioses, el sol llamado Xue a la derecha y la luna conocida como Chia a la
izquierda, y claro como era de esperarse,
bajo sus brazos doblados estaba la creadora de la humanidad, junto con
su primer hijo, se trataba de Bachué, quien era bendecida por el padre de todos
los dioses Chiminigagüa. Todo esto era posible por que el padre de Martín era
un historiador y su madre una artista.
Pero alejándonos de esta belleza, continuemos con nuestro personaje
Martín, él era todo un personaje en su casa y en el colegio, en su jardín este
tierno niño se dedicaba a jugar a cazar insectos y lombrices. Así dejaba pasar
el tiempo mientras desobedecía las recomendaciones de su mamá, de hacer tareas,
limpiar su cuarto, y rociar las plantas que con mucho esfuerzo su padre había
plantado y cuidado, y que Martín en un momento de juego con un balón maltrató.
Transcurría la mañana y cuando Martín dejó secar
las lombrices al sol, y terminó de quitar las patas a las hormigas, cucarrones y arañas, decidió
entonces entrar y sacar paquetes con dulces, galletas, cereales y jugo para
calmar su hambre y sed, salió nuevamente al jardín, donde comió y dejó tirados
todos los papeles.
Pero, de pronto, ocurrió algo maravilloso, fue como si el tiempo
se hubiera detenido, la brisa hubiera dejado de soplar y el día aumentara aún
mas la temperatura. Se sintió un silencio prolongado y una calma extrema, que
fue rota por una sombra que de repente
cubrió el sol del jardín en la casa de Martín.
El niño levantó la mirada y observó con asombro un platillo
volador, como los que muestran en la televisión, quedó quieto como la diosa de
la fuente y poco a poco, lentamente vió
como esa nave aterrizaba en su jardín.
Pasó solo un instante que parecía una eternidad, fue entonces
cuando del platillo salió una escalera por la que bajó un personaje verde de
forma y tamaño muy particular, quien se dirigió hacia donde estaba parado
Martín, el niño casi no respiraba, pero poco a poco fue logrando mover los
ojos, la sangre corría velozmente y su corazón saltaba del susto, del asombro y
la emoción, luego ocurrió lo que tenía que ocurrir, el personaje le empezó a
hablar así:
Llevo veinte años luz recorriendo sistemas solares, solo en este
planeta he podido encontrar vida y naturaleza parecida a la que alguna vez
tuvimos en el mío. Martín sintió tranquilidad con esa suave voz y sus palabras,
entonces respiró fuerte y nuevamente volvieron a circular las ideas por su
cerebro, los movimientos de su cuerpo poco a poco regresaron y quedó a la expectativa de que más le diría
aquel Extraterrestre.
Continuó nuestro amigo hablando y al ver la fuente se quedó
contemplándola en silencio y luego dirigiendo su atención hacia Martín le pidió
que le permitiera estar junto al agua, tocarla, sentir como corre a través de
la piel y sentir lo refrescante que puede ser.
Martín acompañó a su nuevo amigo hasta la fuente y sentado junto a
él, le contó algunas historias de los dioses representados en la fuente y de la
riqueza cultural de los indígenas Muiscas, en especial sobre su sabiduría para
cuidar y vivir haciendo parte de la
naturaleza.
El extraterrestre, por su parte le decía a Martín que era muy
importante conservar ese sentimiento y esos conocimientos, porque cuando los
seres se olvidan de los elementos que los mantienen en buenas condiciones de
vida y se preocupan por crear cosas, robándole el vestido verde a
El extraterrestre recordaba con tristeza, que así había iniciado
el gran cambio de su planeta, porque junto con animales y plantas se cambió
poco a poco el clima y cada vez llovía menos y había menos agua para compartir
y aprovechar. Con el agua, fueron
desapareciendo los animales que en ella vivían y el alimento disminuyó.
Martín se sintió culpable por su comportamiento, pues no hacia
mucho tiempo, que él jugando con un balón había maltratado muchas plantas
del jardín que su padre con esfuerzo
cultivó y hacia todavía menos tiempo que había estado jugando a secar lombrices
al sol y quitar las patas a los insectos que se dejaban atrapar. Esta
conversación fue una gran lección para Martín, quien además se levantó
rápidamente a recoger todos los papeles que había dejado tirados, para así
evitar que el viento los arrastrara y
así él sería también responsable de la contaminación y daño del
ambiente. Entonces aprovechó e invitó al extraterrestre a rociar las plantas.
Jugaron con el agua,
conversaron y de pronto el extraterrestre invitó a Martín a subir a su nave y
viajar hasta su planeta para que lo conociera y supiera a que se debían sus
viajes de visita a otros lugares. Martín dudo sobre aquella invitación y se
excusó por no poder asistir pero el extraterrestre lo convenció
prometiéndole que sus padres no notarían su ausencia y estarían de regreso muy
pronto, y siendo así Martín aceptó emprender su viaje.
Martín subió a la nave junto con su amigo el extraterrestre, la
escalera subió, la compuerta se cerró, se sentaron mirando frente a una ventana
que permitía ver muy claro todo cuanto había fuera y pronto despegaron.
Martín estaba muy emocionado viendo como las montañas parecían
estar en fila formando las cordilleras y se fascino observando como los ríos
parecían largos hilos que se extendían en desorden a través del paisaje, y fue
fantástico pasar las nubes que parecían hechas de humo o de neblina.
Con las formas vistas desde arriba, Martín recordó que en clase su
profe les contó que cuanto mas alto estemos, más pequeñas se ven las cosas, y
que este fenómeno podía ser aprovechado para hacer mapas.
También recordó que en el espacio había instrumentos hechos por
los científicos y que tomaban fotografías y filmaban el planeta constantemente,
así podían mostrar y ver sus movimientos, también obtenían información, para
ver los movimientos de las nubes y calcular la velocidad con que se desplazaban
para predecir el clima.
Pero claro, Martín también sabía que existían otros aparatos que
se aprovechaban para las comunicaciones de celular, teléfono de llamadas a
larga distancia, y comunicación por Internet desde los computadores, y como era
de esperarse de un chico tan listo, sabía que esos aparatos llamados satélites
servían también para el espionaje como lo había visto en muchos de sus
programas favoritos de televisión.
La nave espacial continúo subiendo y Martín pudo apreciar que el
planeta estaba sabiamente representado en los mapas y en el globo terrestre con
el que el solía jugar en el salón de clase mientras su profe salía. Solo tenia
una duda, en el planeta no se veían las líneas de los meridianos y paralelos,
entonces le preguntó a su amigo el extraterrestre porque sí no se veían
aparecían siempre en los mapas de los
libros y en los modelos del globo terrestre.
Su amigo el extraterrestre le explicó que los hombres que se
dedicaban a la ciencia hacían representaciones que les permitieran explicar
diferentes fenómenos como por ejemplo la relación de la rotación de la tierra
con el cambio en la hora en los diferentes países, o podían también explicar
los cambios de estaciones climáticas con respecto al movimiento de traslación
de
Martín entonces relacionó lo visto con el viento, el movimiento de las nubes, la rotación del
planeta, la forma diferente como le llegan los rayos del sol a
Martín aprovechaba para preguntar
y aclarar cada cosa que llegaba a su mente, ahora observaba el color
azul del planeta y no se explicaba a que se debía. El extraterrestre le recordó
que el planeta Tierra se caracterizaba por tener su superficie cubierta tres
cuartas partes de agua y una restante correspondería a suelo firme
correspondiente a los continentes e islas. El reflejo del agua mas la presencia
de gases como el oxigeno, el nitrógeno, el gas carbónico y el helio entre otros
hace que el planeta se vea azul al estar iluminado por el sol.
Martín se inquieto mucho y quería conocer sobre gases, entonces el
extraterrestre le preguntò a Martín si el creía que los gases pesaban, el niño
sonrió y dijo que no, entonces el extraterrestre le dijo que los gases si
pesaban, y si Martín soplaba un globo y lo anudaba al soltarlo el globo caía al
suelo, eso solo ocurría por que el oxigeno y el gas carbónico tienen peso. Pero
en cambio si el globo era llenado con helio por ser un gas màs liviano, el
globo se elevaba y el aire lo transportaba con gran facilidad.
El extraterrestre también le dijo a Martín que los gases pueden combinarse químicamente y se
transforman, algunas veces las reacciones ocurren por procesos naturales en los
que intervienen las plantas en el día, en el proceso de fotosíntesis, y eso es
bueno por que de esa manera el planeta
regulaba en parte la cantidad de
oxigeno y gas carbónico y a la vez regulaba la temperatura porque todos los
seres vivos ceden al ambiente gases, calor y agua.
Martín reflexionó sobre esas nuevas informaciones y concluyò: en
el planeta el agua, los gases y los rayos del sol hacen que nuestro planeta se
vea azul en el espacio. Existen diferentes tipos de gases, todos tienen peso
diferente y pueden participar en reacciones químicas y los seres vivos
intercambiamos gases con el ambiente por ejemplo las plantas al hacer
fotosíntesis transforman el gas carbónico en oxigeno, los seres como los
humanos y animales al respirar transformamos el oxigeno en gas carbónico, eso
quiere decir que los organismos somos maquinas químicas y también por nuestras actividades liberamos de
nuestros cuerpos calor y agua en la transpiración. Muy bien le dijo el
extraterrestre seguramente con esa magnifica inteligencia y habilidad para
relacionar las cosas llegarás a ser un excelente científico si es lo que deseas
ser.
Sin embargo surgió una nueva pregunta ¿Por que si los gases suben
no se salen del planeta y viajan por el espacio? El extraterrestre lo pensó un
poco y luego contestó: en tu planeta existe una capa llamada capa de ozono,
ella es la responsable de encerrar al planeta en una especie de cápsula para
proteger que los gases no se escapen y a
la vez actúan como un filtro que permite que pasen los rayos del sol que son
necesarios e importantes, pues ellos dan luz, calor y permiten que halla vida
en
El extraterrestre aprovechó para aclararle a Martín que ahora esa
capa tiene algunos agujeros por donde pasan rayos que le causan daño a la piel
de las personas y también afecta a las plantas y animales. Esos agujeros los
han generado los seres humanos con
inventos que han ocasionado contaminación y que han quedado en el
ambiente formando reacciones químicas con algunos gases. El daño es muy grande
porque en poco tiempo han hecho que el clima cambie y eso se muestra en tu
planeta de diferentes maneras, hay sequía en algunos lugares e inundaciones en
otros, los tiempos de duración de las estaciones se han modificado.
Martín muy aterrado le preguntó a su amigo si esos fenómenos se
daban solo por los inventos, pero
nuevamente las razones dadas por su amigo le volvieron a aterrar, -algunas
formas de contaminación están generadas por el uso de aerosoles, otras por el
humo de fábricas y automóviles, otras por los combustibles que usan, pero
además de todo esto, los seres humanos dañan cada día su planeta cuando arrojan
basura al agua de ríos, mares, lagunas y demás fuentes de agua, pero además
causan daño cuando queman y cortan las selvas y bosques para dar paso a las
construcciones de viviendas, puentes, avenidas y demás necesidades de los
humanos, parece que los humanos ignoran que necesitan de otras especies y que
ellas necesitan de sus espacios para poder vivir-.
El extraterrestre le mostró entonces en el espacio su planeta a
Martín, el niño estaba muy emocionado y creía que sería un lugar maravilloso
porque seguramente los extraterrestres sabiendo tanto tendrían un hermoso lugar
para vivir.
La nave viajó más de prisa y en cuestión de poco tiempo llegaron,
el lugar era como un gran desierto, no se veía una sola planta ni animal, las
inmensas montañas se mostraban golpeadas por diferentes lados y parecían
gigantes derrotados por la fuerza de los
meteoritos y cometas. Eso lo supuso Martín porque así era parte de la historia
de la luna y de ella sabía mucho porque la había estudiado para una exposición.
Martín se sintió triste, sus palabras y pensamientos quedaron
dando vueltas en su cabeza y recordó la llegada de su amigo a su jardín.
Comprendió entonces su desconsuelo y
nuevamente reincorporándose le preguntó a donde estaban todos sus amigos familiares, el extraterrestre lo condujo a un
túnel por el cual bajaron a un mundo subterráneo, allí tenían cosas increíbles,
un mundo que funcionaba de manera artificial y tenían grandes laboratorios con
plantas encerradas, había pequeños pozos
de agua que cuidaban como un tesoro y algunos pequeños animales que
debían conservar.
Los niños extraterrestres jugaban con aparatos mecánicos y al
notar la presencia de Martín corrieron hacia él, ellos querían saber de donde
venía y como era su mundo, pues su presencia era la muestra del éxito y la
fortuna de su líder en tan largo viaje.
Como pueden imaginar Martín fue el centro de atención en aquel
momento, los niños extraterrestres lo saturaron de preguntas, de las
cuales conocía algunas respuestas pero
muchas otras no.
Finalmente llegó el momento de partir de retorno a casa, el amigo
extraterrestre condujo nuevamente a Martín al platillo volador y regresaron a
Martín supo entonces que tenía una gran misión y era sumarse a los
cuidadores de los ecosistemas, y supo también que muchos niños como él debían
conocer de sus aprendizajes para tener un mejor futuro o dicho en otras
palabras más acertadas tener futuro.
Finalmente la nave aterrizó y como era lo prometido los padres de
Martín aún no se habían percatado de su ausencia pero a partir de ese día
tendrían un hijo mucho más sabio que los hijos de los demás, pues él tenia
CONCIENCIA AMBIENTAL y una gran esperanza por cambiar las cosas.
Al despedirse de su amigo extraterrestre, Martín le dijo he
encontrado un amigo que me enseño a descubrir que vivo en un mundo maravilloso.
Fin